Translate

Buscar este blog

sábado, 12 de septiembre de 2026

REGISTRO DEL SOÑADOR 41-07

 

EXPEDIENTE 17-A-41-S

REGISTRO DEL SOÑADOR 41-07

Clasificación: OMEGA NEGRO
Estado: Parcialmente desclasificado
Procedencia: Archivo de experiencias oníricas anómalas
Referencia primaria: 17-A-41 — Los Visitantes de Habitación
Referencia secundaria: 17-A-18 / 17-A-23
Entrevistador: Dr. Martín Echevarría
Fecha del interrogatorio: 17 de noviembre de 2011
Estado del sujeto: Desconocido

NOTA PRELIMINAR

El sujeto fue localizado después de haber descrito, durante varias semanas, una serie de sueños recurrentes que presentaban elementos prácticamente idénticos.

Una habitación, una transición, una oscuridad y finalmente: una caverna.

El primer registro fue considerado inicialmente una variación del fenómeno descrito en el expediente 17-A-41 — Los Visitantes de Habitación.

Esta clasificación fue posteriormente puesta en duda, el sujeto no describía una presencia junto a la cama.

No describía una entidad observándolo, ni tampoco una figura intentando establecer contacto.

Describía algo diferente, entraba en un lugar.

La entrevista siguiente constituye el único registro conservado en el que el sujeto intenta describir qué encontró allí.


TRANSCRIPCIÓN DE ENTREVISTA

[INICIO DE GRABACIÓN]

ECHEVARRÍA: Empecemos desde el principio. ¿Qué ocurre cuando se duerme?

SUJETO: No siempre pasa.

ECHEVARRÍA: ¿Pero cuando pasa?

SUJETO: Primero estoy en mi habitación.

ECHEVARRÍA: ¿La habitación real?

SUJETO: Sí.

ECHEVARRÍA: ¿Cómo sabe que está soñando?

SUJETO: Porque todo parece demasiado quieto.

ECHEVARRÍA: ¿Parálisis?

SUJETO: Al principio.

ECHEVARRÍA: ¿Y después?

SUJETO: Después puedo moverme.

ECHEVARRÍA: ¿Dentro de la habitación?

SUJETO: Sí.

ECHEVARRÍA: ¿Y qué hace?

SUJETO: Espero.

ECHEVARRÍA: ¿A qué?

SUJETO: A que aparezca la puerta.

ECHEVARRÍA: ¿Qué puerta?

SUJETO: La que no estaba allí antes.


El sujeto permanece en silencio durante aproximadamente diecisiete segundos.

ECHEVARRÍA: ¿Puede describirla?

SUJETO: No es una puerta.

ECHEVARRÍA: Acaba de decir que lo era.

SUJETO: Porque no sé cómo llamarla.

ECHEVARRÍA: Entonces, ¿qué es?

SUJETO: Una abertura.

ECHEVARRÍA: ¿Y al otro lado?

SUJETO: La oscuridad.

ECHEVARRÍA: ¿Una habitación oscura?

SUJETO: No.

ECHEVARRÍA: ¿Una cueva?

SUJETO: Eso pensé la primera vez.

ECHEVARRÍA: ¿Y qué era?

SUJETO: No lo sé.

LA ENTRADA

El sujeto describe la transición como una pérdida progresiva de las referencias espaciales. No recuerda haber atravesado físicamente la abertura, tampoco recuerda haber caído. 

Según su relato, la habitación simplemente comienza a desaparecer, primero desaparecen las paredes, después el suelo y finalmente deja de existir cualquier fuente de luz.

Sin embargo, el sujeto continúa teniendo la sensación de estar de pie.



ECHEVARRÍA: ¿Dónde está cuando vuelve a ver algo?

SUJETO: Dentro.

ECHEVARRÍA: ¿Dentro de qué?

SUJETO: De la caverna.

ECHEVARRÍA: ¿Cómo sabe que es una caverna?

SUJETO: Porque tiene techo.

ECHEVARRÍA: ¿Lo puede ver?

SUJETO: No.

ECHEVARRÍA: Entonces, ¿cómo sabe que está ahí?

SUJETO: Porque algo cae.

ECHEVARRÍA: ¿Piedras?

SUJETO: No.

ECHEVARRÍA: ¿Qué cae?

SUJETO: Agua.

ECHEVARRÍA: ¿Y qué ocurre?

SUJETO: No llega al suelo.

ECHEVARRÍA: ¿Qué quiere decir?

SUJETO: Que tarda demasiado.

El entrevistador solicita al sujeto que explique esta afirmación.

El sujeto utiliza entonces una comparación que aparece posteriormente tachada en el documento original: Era como estar dentro de una garganta enorme.

LAS PAREDES

El sujeto afirma que las paredes no parecían estar construidas.

No estaban formadas por roca.

Tampoco podían identificarse como tejido orgánico.

Las describe como superficies oscuras, húmedas y ligeramente móviles.


ECHEVARRÍA: ¿Se movían?

SUJETO: Sí.

ECHEVARRÍA: ¿Las paredes?

SUJETO: Todo.

ECHEVARRÍA: ¿Cómo?

SUJETO: Muy despacio.

ECHEVARRÍA: ¿Como si respiraran?

SUJETO: No.

ECHEVARRÍA: Entonces, ¿cómo?

SUJETO: Como si estuvieran vivas.

ECHEVARRÍA: Eso no responde a la pregunta.

SUJETO: Es que no puedo explicarlo de otra forma.

ECHEVARRÍA: ¿Qué le hace pensar que estaban vivas?

SUJETO: Porque cuando yo respiraba...[PAUSA]...algo respiraba conmigo.

La grabación registra una interrupción de treinta y dos segundos.


ECHEVARRÍA: ¿La caverna respiraba?

SUJETO: No.

ECHEVARRÍA: Acaba de decirlo.

SUJETO: No respiraba.

ECHEVARRÍA: Entonces, ¿qué hacía?

SUJETO: Me escuchaba.


LOS ÁNGELES DESCARNADOS


La presencia de los Ángeles Descarnados aparece aproximadamente seis minutos después del comienzo de la descripción.

El sujeto insiste en que no fueron ellos quienes lo llevaron hasta allí.


ECHEVARRÍA: ¿Los vio?

SUJETO: Sí.

ECHEVARRÍA: ¿Cuántos?

SUJETO: Muchos.

ECHEVARRÍA: ¿Decenas?

SUJETO: Más.

ECHEVARRÍA: ¿Cientos?

SUJETO: No sé.

ECHEVARRÍA: ¿Estaban volando?

SUJETO: Algunos.

ECHEVARRÍA: ¿Y los demás?

SUJETO: Estaban colgados.

ECHEVARRÍA: ¿De dónde?

SUJETO: Del techo.

ECHEVARRÍA: ¿De las estalactitas?

SUJETO: No eran estalactitas.

ECHEVARRÍA: ¿Qué eran?

SUJETO: No lo sé.

ECHEVARRÍA: ¿Piedra?

SUJETO: No.

ECHEVARRÍA: ¿Carne?

SUJETO: Tampoco.

ECHEVARRÍA: ¿Entonces?

SUJETO: Parecían...[PAUSA]...pechos.


El sujeto describe estructuras bulbosas de dimensiones variables suspendidas sobre la caverna.

Según su relato, los Ángeles Descarnados permanecían adheridos a ellas.

No parecían atacar, ni parecían reproducirse, ni siquiera parecían comunicarse entre sí... parecían alimentarse.


ECHEVARRÍA: ¿Bebían?

SUJETO: Sí.

ECHEVARRÍA: ¿Qué?

SUJETO: No podía verlo.

ECHEVARRÍA: ¿Sangre?

SUJETO: No.

ECHEVARRÍA: ¿Leche?

SUJETO: No.

ECHEVARRÍA: Entonces, ¿por qué dice que bebían?

SUJETO: Porque tragaban.

ECHEVARRÍA: ¿Qué tragaban?

SUJETO: Algo que salía de dentro.

ECHEVARRÍA: ¿De las estructuras?

SUJETO: Sí.

ECHEVARRÍA: ¿Y ellas qué hacían?

SUJETO: Nada.

ECHEVARRÍA: ¿Nada?

SUJETO: Solo estaban ahí.

ECHEVARRÍA: ¿Vivas?

SUJETO: Sí.

ECHEVARRÍA: ¿Las estructuras?

SUJETO: La caverna.


LA CAVERNA

En este punto el interrogatorio cambia de naturaleza.

El sujeto deja de describir elementos concretos.

Comienza a hablar del espacio como si se tratara de una entidad única.



ECHEVARRÍA: ¿Qué quiere decir cuando afirma que la caverna estaba viva?

SUJETO: Que todo era parte de lo mismo.

ECHEVARRÍA: ¿Las paredes?

SUJETO: Sí.

ECHEVARRÍA: ¿El techo?

SUJETO: Sí.

ECHEVARRÍA: ¿Las estructuras?

SUJETO: Sí.

ECHEVARRÍA: ¿Los Ángeles?

SUJETO: No.

ECHEVARRÍA: ¿No?

SUJETO: Ellos eran otra cosa.

ECHEVARRÍA: ¿Qué cosa?

SUJETO: No lo sé.

ECHEVARRÍA: ¿Animales?

SUJETO: Quizá.

ECHEVARRÍA: ¿Y la caverna?

SUJETO: La caverna era el animal.


El entrevistador interrumpe el interrogatorio durante dos minutos.

Posteriormente solicita al sujeto que explique la afirmación.


SUJETO: Nosotros pensamos que un cuerpo está hecho de partes.

ECHEVARRÍA: Continúe.

SUJETO: Un corazón.

Los pulmones.

Los huesos.

La piel.

Pero aquello no era así.

ECHEVARRÍA: ¿Cómo era?

SUJETO: Todo era una sola cosa.

ECHEVARRÍA: ¿La caverna era un organismo?

SUJETO: No.

ECHEVARRÍA: Entonces, ¿qué era?

SUJETO: Un cuerpo.

ECHEVARRÍA: ¿De qué?

SUJETO: De algo demasiado grande.


MÁS ALLÁ DE LA CAVERNA

Existe una parte del testimonio que inicialmente fue considerada delirante y posteriormente eliminada de los informes preliminares.

El sujeto afirma haber encontrado un lugar donde la caverna terminaba.

No una salida.

Un límite.



ECHEVARRÍA: ¿Qué había al final?

SUJETO: No había final.

ECHEVARRÍA: Entonces no entiendo.

SUJETO: Yo tampoco.

ECHEVARRÍA: Ha dicho que llegó hasta el final.

SUJETO: Llegué hasta donde podía ver.

ECHEVARRÍA: ¿Y qué vio?

SUJETO: Más oscuridad.

ECHEVARRÍA: Eso es todo.

SUJETO: No.

ECHEVARRÍA: ¿Qué había?

SUJETO: Algo detrás.

ECHEVARRÍA: ¿Una criatura?

SUJETO: No.

ECHEVARRÍA: ¿Una habitación?

SUJETO: No.

ECHEVARRÍA: ¿Otro espacio?

SUJETO: No.

ECHEVARRÍA: Entonces, ¿qué?

El sujeto responde:

«La caverna no estaba dentro de nada.»

Pausa.

«La caverna era lo que estaba dentro de nosotros.»


La grabación presenta una distorsión de aproximadamente cuatro segundos.

Al recuperarse el audio, el sujeto continúa hablando.


SUJETO: Hay algo más grande.

ECHEVARRÍA: ¿Más grande que la caverna?

SUJETO: Sí.

ECHEVARRÍA: ¿Lo vio?

SUJETO: No.

ECHEVARRÍA: ¿Cómo sabe que existe?

SUJETO: Porque la caverna tenía miedo.


LA HIPÓTESIS DEL ORGANISMO

La declaración final del sujeto obligó a reconsiderar la naturaleza del fenómeno.

Hasta ese momento se había trabajado con tres posibilidades:

1. Paisaje onírico.

Una construcción producida por el cerebro durante un estado alterado de conciencia.

2. Entorno extradimensional.

Un espacio real percibido accidentalmente durante el sueño.

3. Construcción simbólica.

Una representación cognitiva de algo que la mente humana no puede procesar directamente.

El testimonio 41-07 introduce una cuarta posibilidad.

HIPÓTESIS D — ORGANISMO SUPRADIMENSIONAL

La llamada caverna podría no ser un lugar, en vez de eso podría ser una estructura biológica cuya escala supera nuestra capacidad para identificarla como organismo.

Lo que el individuo interpreta como: paredes, techos, cavidades, estalactitas, humedad, ecos y profundidad, podrían constituir diferentes estructuras funcionales de un único ser.

En este modelo, el error fundamental consistiría en intentar comprenderlo utilizando una geometría humana.

Una persona dentro de un organismo gigantesco podría interpretar una arteria como un túnel, una membrana como una pared, una cavidad como una habitación, etc.

El sujeto podría no haber entrado en una caverna, podría haber entrado en un organismo.

Y la cuestión más preocupante sería entonces otra: ¿por qué ese organismo permite que los seres humanos lo perciban?



DIFERENCIACIÓN DEL FENÓMENO 17-A-18

El Proyecto consideró inicialmente relacionar este expediente con el fenómeno descrito en 17-A-18, debido a la aparición de imágenes recurrentes durante el sueño.

La correlación fue descartada, aunque ambos fenómenos presentan alteraciones posteriores de la actividad onírica, existen diferencias fundamentales.

En 17-A-18, el individuo parece experimentar una imagen recurrente que se introduce progresivamente en sus sueños.

En 17-A-41-S, el sujeto no describe una imagen, describe un entorno coherente.

No aparece un símbolo central, ni existe una figura que se repita, no existe una presencia que parezca comunicarse.

Existe un espacio.

Y cuanto más tiempo permanece el individuo dentro de él, más parece comprender que dicho espacio posee una estructura propia.

El Proyecto establece por tanto:

17-A-18 y 17-A-41-S no comparten necesariamente una causa.

La similitud superficial —alteraciones oníricas posteriores a una experiencia anómala— no constituye evidencia suficiente para establecer una conexión.


ÚLTIMA PARTE DE LA ENTREVISTA

ECHEVARRÍA: Si volviera a soñar con la caverna, ¿entraría?

El sujeto tarda varios segundos en responder.

SUJETO: No.

ECHEVARRÍA: ¿Por miedo?

SUJETO: No.

ECHEVARRÍA: Entonces, ¿por qué?

SUJETO: Porque la última vez...

Pausa.

SUJETO: ...creo que ella se dio cuenta de que yo estaba allí.

ECHEVARRÍA: ¿La caverna?

SUJETO: Sí.

ECHEVARRÍA: ¿Y qué hizo?

El sujeto mira al entrevistador.

La grabación registra entonces una frase que posteriormente fue considerada la más importante de todo el interrogatorio:

SUJETO: No hizo nada. Eso fue lo peor.


IX. NOTA DEL DR. ECHEVARRÍA


El registro 41-07 no demuestra la existencia de un organismo supradimensional.

Ni siquiera demuestra que la caverna exista fuera de la actividad onírica del sujeto.

Pero introduce una posibilidad que no había sido considerada anteriormente.

Hasta ahora hemos supuesto que cuando un individuo sueña con un lugar desconocido, el lugar es el escenario del sueño.

Este caso permite plantear otra posibilidad.

Que el lugar sea el organismo.

Y que aquello que llamamos sueño sea simplemente la forma en que el cerebro humano interpreta el contacto con una estructura demasiado grande para ser reconocida como un ser vivo.

El sujeto no describe haber visto a la criatura.

Describe haber estado dentro de ella.

Quizá por eso no pudo encontrar su rostro.

Quizá por eso no pudo encontrar sus límites.

Quizá porque llevaba todo el tiempo buscando una criatura donde solo había un espacio.

La última anotación del expediente fue escrita a mano por Echevarría varios días después:

«Si la caverna es un cuerpo, todavía no sabemos qué parte vimos.»

Debajo, en tinta diferente:

«Y mucho menos qué parte de nosotros pudo haber visto ella.»


 FIN DEL EXPEDIENTE 17-A-41-S


Este expediente forma parte de un proyecto de ficción colaborativa desarrollado mediante diálogo entre autor e inteligencia artificial. Más información sobre el proceso →

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...