El Proyecto 17-A es un proyecto de ficción experimental desarrollado de forma colaborativa entre un autor humano y una inteligencia artificial.
Los textos que forman este archivo han sido construidos mediante un proceso continuado de diálogo, investigación, escritura, revisión y reescritura desarrollado a lo largo de varios meses. La inteligencia artificial no ha sido utilizada únicamente como herramienta de generación de texto, sino como parte del propio proceso creativo: una interlocutora con la que se han desarrollado hipótesis, documentos, personajes, conceptos, conexiones y fragmentos narrativos que posteriormente han sido seleccionados, modificados y ensamblados para formar el archivo.
El resultado es deliberadamente híbrido.
Algunos elementos parten de hechos históricos, científicos, testimonios, folklore o fenómenos documentados; otros pertenecen exclusivamente a la ficción del Proyecto 17-A. La frontera entre ambos forma parte, deliberadamente, de la experiencia del archivo.
Proyecto 17-A no pretende presentar ficción como realidad. Pretende explorar qué ocurre cuando una inteligencia artificial participa en la construcción de una ficción que intenta parecer un documento real.
Este archivo es, por tanto, tanto una obra de ficción como un experimento sobre las posibilidades narrativas de la colaboración entre humano e inteligencia artificial.
— Archivo 17-A
Durante años he dedicado parte de mi tiempo a investigar los Mitos. Entre manuscritos olvidados, sociedades esotéricas, expedientes sobre ocultismo, antiguos grimorios y todo aquello que habita en esa difusa frontera entre la ficción, el folclore y la historia han pasado por mis manos. Con el tiempo aprendí que, aunque la mayoría de documentos terminan explicándose por sí mismos, algunos parecen resistirse a cualquier explicación racional.
Hace unas semanas ocurrió algo que todavía no consigo comprender... ¿o si?
Al regresar a casa encontré un sobre de papel kraft apoyado junto a la puerta. No llevaba sellos. No tenía remitente. Nadie de mis vecinos recordaba haber visto a la persona que lo dejó allí.
En su interior solo había una carpeta de cartón muy desgastada, cerrada con una cinta de tela ya amarillenta por el paso del tiempo.
Sobre la cubierta podía leerse una única inscripción mecanografiada:
PROYECTO 17-A
Debajo, alguien había estampado con tinta roja una palabra que parecía repetirse una y otra vez a lo largo de los documentos:
ULTRASECRETO
No había ninguna carta de presentación, solo una pequeña nota escrita a mano con una caligrafía temblorosa, casi desesperada.
"Esto necesita salir a la luz."
"Hay cosas que no son lo que creemos."
Nada más.
Al abrir la carpeta descubrí decenas de informes, transcripciones de audio, fotografías parcialmente censuradas, páginas arrancadas y documentos plagados de tachaduras negras. Muchosde ellos estaban numerados como si pertenecieran a un expediente mucho mayor, uno del que solo hubieran sobrevivido algunos fragmentos... creo, ¿no estoy seguro?
Al principio pensé que se trataba de una elaborada obra de ficción o una clase de absurda broma.
A partir de ese momento decidí hacer una única cosa... publicar estos documentos exactamente en el orden en que aparecían dentro del expediente. No puedo garantizar su autenticidad, tampoco afirmo que todo lo que aparece aquí cuanto sen sua cierto, pero sí puedo asegurar una cosa y es que conforme me adentraba en estos documentos, una idea comenzó a repetirse una y otra vez entre sus páginas:
Quizá los llamados "Grises" nunca fueron una especie.
Quizá los ovnis nunca fueron máquinas.
Y quizá los monstruos descritos por Lovecraft no eran simples criaturas literarias, sino intentos desesperados de poner nombre a algo que la mente humana es incapaz de comprender.
Desde hoy comenzaré a desclasificar el contenido del Proyecto 17-A.
Son ustedes los que deciden si todo esto pertenece al terreno de una mente desequilibrada... o si alguien ha intentado ocultar durante demasiado tiempo una verdad imposible de aceptar.
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