Translate

Buscar este blog

sábado, 29 de agosto de 2026

LAS SECTAS UFOLOGICAS Y EL PARADIGMA TIFONIANO


ANEXO 17-A-31

LAS SECTAS UFOLOGICAS Y EL PARADIGMA TIFONIANO

Clasificación: OMEGA NEGRO
Estado: Parcialmente desclasificado.
División: Fenómenos Cognitivos / Tradiciones Esotéricas / Inteligencias No Humanas

NOTA PRELIMINAR

Durante décadas, la investigación del fenómeno no humano permaneció dividida en compartimentos.

  • Los ufólogos hablaban de visitantes.
  • Los ocultistas hablaban de entidades.
  • Los místicos hablaban de inteligencias superiores.
  • Los escritores hablaban de monstruos.
  • Los investigadores del fenómeno psíquico hablaban de experiencias alteradas de conciencia.

Cada grupo utilizaba un lenguaje diferente para describir algo que, aparentemente, no tenía relación con los demás.

El Proyecto 17-A comenzó a cuestionar esa separación, porque cuando los expedientes son comparados cronológicamente aparece una anomalía. Las mismas estructuras conceptuales parecen surgir en lugares y épocas que, en principio, no deberían tener ninguna relación entre sí.

Entidades procedentes de lugares imposibles, mensajes recibidos durante estados alterados de conciencia. sueños que contienen geometrías desconocidas, escritura automática, voces, rituales, visiones inteligencias que no parecen pertenecer al mundo físico conocido, y posteriormente, objetos en el cielo.

La terminología cambia. La experiencia permanece.


LA ORDEN TIFONIANA

La tradición asociada a Kenneth Grant constituye uno de los puntos de convergencia más importantes encontrados por el Proyecto 17-A.

Grant reinterpretó determinadas corrientes del ocultismo occidental bajo una premisa particularmente inquietante:

las entidades contactadas mediante determinadas prácticas mágicas no tendrían por qué ser espíritus en el sentido tradicional.

Podrían proceder de realidades ajenas a nuestra estructura ordinaria del espacio y del tiempo.

En esta interpretación, el ritual deja de ser una invocación religiosa, se convierte en un método de contacto. Una tecnología simbólica.

Un protocolo mediante el cual la conciencia humana intenta establecer una conexión con algo que normalmente permanece fuera de su campo perceptivo. El concepto resulta especialmente relevante porque introduce una posibilidad que posteriormente reaparecerá en determinados relatos ufológicos:

el fenómeno no necesita desplazarse hasta nosotros.

Podríamos ser nosotros quienes, mediante determinadas condiciones, consigamos percibirlo.


  

DOS LENGUAJES PARA UN MISMO FENÓMENO

El Proyecto 17-A encontró una correspondencia recurrente entre determinados conceptos del ocultismo y aquellos utilizados posteriormente por la ufología.

Tradición esotérica          Fenómeno ufológico
Evocación                Contacto
Portal                Umbral / acceso
Entidad                Inteligencia no humana
Familiar                Interfaz cognitiva
Ritual                Protocolo de comunicación
Visión                Encuentro
Revelación                Transmisión
Plano superior                Realidad extradimensional

La correspondencia no demuestra que ambos fenómenos sean idénticos.

Pero sí plantea una pregunta.

¿Por qué dos tradiciones separadas durante décadas terminan utilizando estructuras conceptuales tan similares para describir sus experiencias?

El Proyecto 17-A conserva la pregunta.

No la respuesta.


CROWLEY Y LA PUERTA

La figura de Aleister Crowley constituye uno de los primeros puntos de conexión documentados dentro del Proyecto. Sin embargo, el caso Lam no se desarrolla nuevamente en este expediente. 

La experiencia de Amalantrah, el retrato de Lam y sus posteriores interpretaciones se encuentran documentados en:

EXPEDIENTE 17-A-12 — EL CASO AMALANTRAH.

Para el presente informe únicamente interesa una cuestión, Crowley buscaba deliberadamente establecer contacto.

No esperaba que la realidad le entregara una respuesta, intentaba provocar la respuesta. El procedimiento era consciente, voluntario y ritualizado.

Y precisamente por eso su experiencia resulta diferente de la de otros individuos estudiados posteriormente.

Crowley intentó abrir la puerta... otros parecen haber encontrado la puerta abierta.


LOVECRAFT Y LA SENSIBILIDAD INDIRECTA

La posición de H. P. Lovecraft dentro del paradigma 17-A es considerablemente más difícil de clasificar.

Él no fue un contactado, no afirmó recibir mensajes de inteligencias extraterrestres, no desarrolló rituales destinados a establecer comunicación con entidades no humanas, no describió sus relatos como revelaciones, y sin embargo, el Proyecto considera prematuro descartarlo.

La hipótesis es mucho más extraña.

Lovecraft podría haber sido sensible al fenómeno sin haberlo percibido conscientemente.

Sus sueños, sus obsesiones y determinadas imágenes recurrentes de su obra presentan estructuras que, dentro del marco del Proyecto 17-A, pueden interpretarse como posibles fragmentos de una realidad que su mente era incapaz de representar directamente.

No habría recibido mensajes, habría recibido imágenes, arquitecturas imposibles, geometrías que no obedecen a la percepción humana... Entidades cuya anatomía parece pertenecer a otra lógica biológica.

Espacios que no parecen encontrarse completamente dentro de nuestro universo y su mente habría convertido esas impresiones en literatura.

Por ello, el Proyecto no lo clasifica como contactado.

Lo clasifica provisionalmente como:

RECEPTOR INCONSCIENTE.

Una mente capaz de aproximarse a determinadas estructuras de una realidad superior sin comprender que estaba haciéndolo.

LOS DIOSES QUE NO PUEDEN SER NOMBRADOS

Existe un problema todavía mayor.

Muchas de las entidades descritas dentro de los Mitos de Cthulhu podrían interpretarse, desde una perspectiva humana, como dioses.

No necesariamente porque sean objeto de adoración, sino porque poseen características que, para una inteligencia humana, resultarían indistinguibles de lo divino.

Con existencias anteriores a nuestra especie, capacidades que exceden nuestra comprensión. Con escalas temporales incomprensibles y conocimiento inaccesible. Naturalezas que no parecen limitarse a nuestra concepción del espacio, el tiempo o la materia.

El Proyecto 17-A evita deliberadamente emplear el término "dios", no porque la categoría haya sido descartada. Sino porque admitirla obligaría a aceptar una posibilidad mucho más perturbadora:

que algunas de las inteligencias descritas por determinadas tradiciones humanas no sean simplemente especies extraterrestres avanzadas.

Podrían pertenecer a una categoría para la que nuestra palabra inteligencia resulta tan insuficiente como nuestra palabra animal lo sería para describir una galaxia.

Una anotación del expediente añade:

«No sabemos si son dioses.»

«Pero quizá el problema sea que seguimos utilizando una definición de dios creada para seres humanos.»


LA CARTOGRAFÍA DE LOVECRAFT

Existe otro detalle que el Proyecto considera especialmente relevante.

Los investigadores que profundizan en determinados textos de Lovecraft terminan encontrando algo más que relatos de horror.

  • Encuentran patrones.
  • Geografías.
  • Ciclos.
  • Jerarquías.
  • Entidades.
  • Umbrales.
  • Formas de contacto.
  • Estados alterados de conciencia.
  • Lugares que parecen existir fuera de nuestra realidad ordinaria.

El Proyecto 17-A plantea una interpretación deliberadamente radical:

¿Y si determinadas obras de Lovecraft pudieran ser leídas como una cartografía simbólica de fenómenos que el autor no comprendía?

No como profecías, no necesariamente como revelaciones, sino como traducciones.

Una mente humana intentando convertir en literatura algo que no podía describirse directamente.mDe este modo, los Mitos de Cthulhu dejan de ser relevantes únicamente por sus criaturas.

Lo verdaderamente importante sería la estructura que las contiene... Un mapa... Incompleto y fragmentario. 
Y quizá construido por alguien que nunca comprendió aquello que estaba cartografiando.

LOS CULTOS DE LOS ANTIGUOS

Durante la segunda mitad del siglo XX comenzaron a aparecer numerosos movimientos que mezclaban ocultismo, contactismo y ufología.

Sus doctrinas variaban enormemente.

Algunos hablaban de visitantes procedentes de otros planetas, otros de maestros espirituales, de seres interdimensionales, otras que rechazaban por completo la interpretación extraterrestre.

Sin embargo, aparecían elementos comunes:

  • contacto mediante sueños
  • escritura automática
  • mensajes procedentes de las estrellas
  • geometrías imposibles
  • entidades humanoides o no humanas
  • experiencias de transformación de la conciencia
  • rechazo del extraterrestre como explicación definitiva

La terminología cambiaba, el fenómeno descrito parecía conservar una estructura semejante.

CUANDO EL CONTACTADO SE CONVIERTE EN PROFETA

En numerosos movimientos de contactismo aparece un patrón especialmente importante.

  1. Una persona experimenta un encuentro.
  2. Después recibe mensajes.
  3. Posteriormente comienza a interpretar esos mensajes.
  4. Finalmente desarrolla una cosmología completa alrededor de ellos.
  5. El contacto deja de ser una experiencia personal.
  6. Se convierte en doctrina.
  7. La doctrina produce símbolos.
  8. Los símbolos producen rituales.
  9. Los rituales producen comunidad.
  10. Y la comunidad comienza a esperar nuevos mensajes.

El Proyecto 17-A denomina provisionalmente este proceso: DERIVA DE CONTACTO.

No implica necesariamente fraude, tampoco implica necesariamente contacto real. Lo importante es que, una vez creada la estructura, la experiencia individual comienza a transformarse en un sistema colectivo de interpretación.

El contactado deja de ser únicamente testigo, se convierte en intérprete, y posteriormente, en intermediario.

LA HIBRIDACIÓN DEL CONTACTO

Algunos de estos movimientos terminaron desarrollando conceptos todavía más extremos. Las inteligencias contactadas no solamente transmitirían información.

Podrían intervenir sobre la propia humanidad, modificarla, transformarla y mezclarse con ella. Aquí aparece una conexión directa con otros expedientes del Proyecto 17-A dedicados a la hibridación.

La idea aparece bajo diferentes formas:

  • descendencia entre especies.
  • transferencia genética.
  • transformación espiritual.
  • unión entre lo humano y lo divino.

Creación de una nueva especie... el lenguaje cambia, la estructura permanece.

El contacto ya no pretende únicamente comunicar, pretende transformar al receptor.


H.R. GIGER Y EL TERCER MÉTODO


Si Crowley representa el contacto buscado conscientemente y Lovecraft la sensibilidad inconsciente, existe una tercera figura que el Proyecto considera especialmente significativa:

H. R. Giger.

Su universo visual no procede de una tradición ufológica convencional.

Tampoco de una doctrina ocultista.

Procede, en gran medida, del territorio de los sueños.

Sus imágenes muestran estructuras biomecánicas, anatomías imposibles, espacios orgánicos y arquitecturas que parecen pertenecer a una civilización cuya biología y tecnología han dejado de ser categorías separadas.

Para el Proyecto 17-A, esto introduce una posibilidad fascinante.

Quizá algunas mentes no reciben información mediante palabras.

Quizá reciben formas.

Y después las reproducen.

Crowley habría intentado comunicarse mediante el ritual.

Lovecraft habría traducido determinadas impresiones mediante la literatura.

Giger habría hecho lo mismo mediante la imagen.

Tres métodos.

Tres lenguajes.

Una misma pregunta.

¿Y si la mente humana no recibe el fenómeno directamente, sino únicamente la representación que es capaz de soportar?


EL PARADIGMA TIFONIANO

La importancia de la tradición tifoniana para el Proyecto 17-A no reside únicamente en sus afirmaciones sobre entidades.

Reside en algo más profundo, en la posibilidad de que el universo contenga inteligencias cuya naturaleza no encaje en nuestras categorías habituales. Ni extraterrestres, ni espíritus, ni dioses, ni organismos, ni máquinas.

O quizá todas esas cosas al mismo tiempo.

Desde esta perspectiva, las antiguas entidades descritas por los ocultistas y las inteligencias de la literatura lovecraftiana podrían representar diferentes intentos humanos de interpretar una categoría de existencia que se encuentra fuera de nuestra experiencia ordinaria.

El problema es que, cuando una inteligencia humana encuentra algo que no puede comprender, necesita convertirlo en algo reconocible , un ángel, un dios, un extraterrestre, etc...

La máscara cambia, la estructura permanece.


LA HIPÓTESIS 17-A

El Proyecto plantea una posibilidad que hasta ahora no ha sido incorporada oficialmente a ningún modelo. Las denominadas sectas ufológicas podrían no haber estado adorando extraterrestres, tampoco necesariamente dioses.

Podrían haber estado interactuando con manifestaciones parciales de una realidad que cada tradición interpretó utilizando sus propios símbolos.

Los ocultistas la llamaron entidad.

Los contactados la llamaron extraterrestre.

Los místicos la llamaron inteligencia superior.

Los escritores la transformaron en mito.

Los artistas la convirtieron en imagen.

Y los investigadores intentaron convertirla en fenómeno.

Quizá todos cometieron el mismo error.

Intentar definir aquello que todavía no sabemos percibir.


TRES HOMBRES, TRES PUERTAS

El Proyecto 17-A conserva finalmente una comparación que aparece repetida en varios documentos.

CROWLEY: Buscó deliberadamente el contacto. Intentó abrir la puerta.

LOVECRAFT: No parece haber buscado ninguna puerta. Pero quizá su mente percibió indirectamente aquello que existía detrás de ella.

GIGER: No buscó necesariamente establecer contacto. Pero convirtió sus sueños en imágenes de un universo que parecía completamente ajeno a la anatomía y arquitectura humanas.

Tres hombres, tres métodos (Ritual, Literatura y Sueño e imagen)

Y una posibilidad común:

que la conciencia humana pueda funcionar como una interfaz imperfecta ante una realidad que existe más allá de nuestra capacidad ordinaria de comprensión.


OBSERVACIÓN FINAL

Existe una razón por la que el Proyecto 17-A continúa evitando clasificar definitivamente a estas inteligencias.

Porque cada clasificación parece conducir inevitablemente hacia otra.

Si son extraterrestres, ¿por qué aparecen en rituales?

Si son entidades espirituales, ¿por qué aparecen asociadas a fenómenos físicos?

Si son organismos, ¿por qué parecen atravesar la percepción humana?

Si son inteligencias, ¿por qué algunas parecen existir fuera de nuestra concepción del tiempo?

Y si son dioses...

¿Qué significa exactamente esa palabra cuando quien intenta comprenderla es una especie que apenas empieza a comprender su propio universo?

El Proyecto no responde.

Simplemente registra la coincidencia.

Crowley buscó.

Lovecraft soñó.

Giger dibujó.

Los contactados afirmaron haber visto.

Los cultos construyeron religiones alrededor de ello.

Y cada generación utilizó un lenguaje diferente para describir aquello que parecía encontrarse al otro lado.

ANOTACIÓN MANUSCRITA EN EL MARGEN

«Crowley quiso abrir la puerta.»

«Lovecraft quizá nunca supo que estaba mirando hacia ella.»

«Giger comenzó a dibujar lo que encontró en sus sueños.»

«Los contactados aseguran haber cruzado el umbral.»

«Y los cultos comenzaron a construir templos alrededor de aquello que ninguno de ellos comprendía.»

«Tal vez no sean extraterrestres.»

«Tal vez no sean dioses.»

«Tal vez esas dos palabras sean simplemente nombres humanos para algo que no necesita ninguna de las dos.»

«El problema no es que no sepamos qué hay al otro lado.»

«El problema es que quizá llevamos siglos intentando describirlo sin tener los sentidos adecuados para verlo.»


Este expediente forma parte de un proyecto de ficción colaborativa desarrollado mediante diálogo entre autor e inteligencia artificial. Más información sobre el proceso → 

sábado, 22 de agosto de 2026

Alteraciones cognitivas progresivas tras un encuentro con un Organismo Aéreo No Convencional.

 

DOCUMENTO DESCLASIFICADO

EXPEDIENTE 17-A-18

Clasificación: OMEGA NEGRO

Estado: Parcialmente recuperado.

Asunto: Alteraciones cognitivas progresivas tras un encuentro con un Organismo Aéreo No Convencional.

Lugar: Sierra Negra.

Fecha del incidente: 18 de septiembre de 2008.

Investigador Principal: Dr. Martín Echevarría.


RESUMEN DEL INCIDENTE

A las 22:41 horas, un excursionista que regresaba de una ruta nocturna afirmó haber observado un objeto suspendido sobre una ladera rocosa.

No emitía sonido.

No presentaba luces de navegación.

No parecía desplazarse.

Permaneció completamente inmóvil durante aproximadamente once minutos, desafiando las fuertes rachas de viento registradas aquella noche.

El testigo insistió en un detalle que aparece repetidamente en otros expedientes del Proyecto 17-A.

"No daba la sensación de estar flotando."

"Era como si el cielo se hubiera abierto... y aquello perteneciera a otro lugar."

A partir de ese momento comenzaron las anomalías.


DECLARACIÓN DEL TESTIGO

"Al principio pensé que era un dron."

"Después comprendí que no podía serlo."

"No tenía una forma fija."

"Era como mirar una medusa hecha de oscuridad."

"La superficie cambiaba constantemente."

"No parecía metal."

"Parecía respirar."

Posteriormente realizó siete dibujos distintos del objeto.

Ninguno coincidía exactamente con el anterior.

Todos mostraban una estructura ovalada de superficie negra, sin reflejos, cuya materia parecía desplazarse lentamente bajo una membrana translúcida.

El testigo aseguró que aquella masa sufría contracciones rítmicas, similares a la respiración de un organismo vivo.

No proyectaba sombra.

No reflejaba la luz de la Luna.

No parecía obedecer a ninguna ley física conocida.

Según sus propias palabras:

"Era como contemplar un órgano vivo suspendido en el aire."

Durante varios segundos tuvo la absoluta certeza de que el objeto lo observaba.

No detectó ningún movimiento.

Sin embargo, describió una intensa sensación de haber establecido contacto visual.


EFECTOS INMEDIATOS

Las primeras cuarenta y ocho horas transcurrieron con aparente normalidad.

El tercer día comenzaron los síntomas.

Insomnio.

Inquietud permanente.

Sensación constante de ser observado incluso dentro de su vivienda.

Negó sentir miedo.

Negó sentir ansiedad.

Negó sentir pánico.

Finalmente declaró:

"No era una emoción humana."

"Era la certeza absoluta de que aquello sabía exactamente quién era yo."

Las pruebas neurológicas no revelaron anomalías.


ALTERACIONES DE LA REALIDAD

Con el paso de los días comenzaron fenómenos difíciles de explicar.

Objetos desplazados de lugar.

Habitaciones que parecían ligeramente diferentes al despertar.

Fotografías cuyo contenido aseguraba recordar de otra manera.

Relojes que adelantaban o retrasaban varios minutos durante unos segundos.

Personas pronunciando frases que él juraba no haber escuchado nunca.

Los especialistas atribuyeron inicialmente estos episodios a un cuadro de estrés postraumático.

Sin embargo, el deterioro continuó acelerándose.

El sujeto comenzó a dudar de todos sus recuerdos.

Llegó a afirmar que la realidad parecía modificarse lentamente mientras dormía.



TRANSCRIPCIÓN DE AUDIO


Grabación 17-A-18-B

Sexto día tras el incidente.


Dr. Echevarría - ¿Qué ocurre cuando intenta dormir?

Testigo - No sueño.

Dr. Echevarría - ¿Entonces?

Testigo - Es como si... Alguien soñara por mí.

Dr. Echevarría - ¿Puede explicarlo?

Testigo - No aparecen personas. No aparecen lugares conocidos. Solo... Espacios inmensos. Como si estuviera cayendo entre estrellas.

Dr. Echevarría - ¿Y el objeto?

Testigo - Nunca aparece. Pero sé que está allí. Esperando.

Dr. Echevarría - ¿Cómo lo sabe?

Testigo - Porque cuando despierto... Recuerdo haber sentido curiosidad. No miedo. Curiosidad. Y esa curiosidad... No era mía.


LOS SUEÑOS

A partir de la segunda semana todos los sueños adquirieron la misma estructura.

Un vacío absoluto, sin estrellas, sin suelo... sin horizonte.

Después aparecía lentamente un enorme ojo suspendido en la oscuridad.

No pertenecía a ninguna especie conocida, ni tenía iris y no tenía esclera.

Solo tres pupilas perfectamente circulares formando un triángulo imposible.

Nunca parpadeaba, nunca hablaba.

Sin embargo, el paciente despertaba convencido de haber mantenido una larga conversación.

Jamás recordaba una sola palabra.

Solo una idea.

"Ya sabe dónde encontrarte."


INFORME PSIQUIÁTRICO

Durante los siguientes dos meses el deterioro psicológico fue constante.

El paciente dejó de trabajar.

Interrumpió toda relación con familiares y amigos.

Cubrió todos los espejos de la vivienda.

Selló las ventanas.

Desconectó cualquier aparato electrónico.

Afirmaba que determinadas superficies reflectantes mostraban fugazmente el ojo de tres pupilas.

Durante las entrevistas comenzó a utilizar expresiones desconocidas para él.

  • "Geometría viva."
  • "Hambre de pensamientos."
  • "El cielo tiene grietas."
  • "Los sueños no son privados."

En la octava semana escribió más de trescientas veces la misma frase sobre las paredes de su domicilio.

NO ME OBSERVA A MÍ.

OBSERVA A TRAVÉS DE MÍ.


ÚLTIMA ENTREVISTA

El paciente permanecía inmóvil mirando un punto fijo del techo.

Tras varios minutos de silencio dijo:

Testigo - Ahora entiendo por qué nunca se acercó.

Dr. Echevarría -¿Por qué?

El sujeto sonrió. Era la primera vez desde el incidente.

Testigo - Porque nunca quiso mi cuerpo.

Permaneció varios segundos en silencio.

Testigo - Solo necesitaba que yo aprendiera a verlo.

La entrevista concluyó inmediatamente.

Tres días después el paciente desapareció de la institución.

La habitación permanecía cerrada desde dentro.

No existían signos de fuga.

La única anomalía encontrada fue un enorme dibujo realizado con carboncillo sobre la pared.

Representaba un ojo con tres pupilas.

Debajo aparecía una única frase.

"Cuando vosotros también empecéis a soñarlo... ya será demasiado tarde."


 

 HIPÓTESIS 17-A

Los organismos descritos en este y otros expedientes podrían producir alteraciones cognitivas sin necesidad de contacto físico. La transmisión no sería visual, ni auditiva, ni electromagnética. 

Todo apunta a una interacción directa con los procesos mentales del observador.

Los sueños constituirían el primer entorno afectado debido a la disminución de los mecanismos de filtrado perceptivo durante el sueño REM.

Si esta hipótesis es correcta, el encuentro no termina cuando el objeto desaparece. Ese sería únicamente el comienzo.


ANOTACIÓN MANUSCRITA DEL DR. ECHEVARRÍA

"Durante años creí que estas entidades estudiaban a los seres humanos."

"Ahora empiezo a sospechar algo mucho peor."

"Quizá nunca intentaron comunicarse."

"Quizá los sueños no sean mensajes..."

"Sino el método por el que estas inteligencias reescriben lentamente nuestra percepción de la realidad, hasta que somos capaces de contemplar el universo tal y como ellas lo hacen."

"Y cuando ese proceso concluye..."

"Ya no somos nosotros quienes las observamos."

"Son ellas quienes empiezan a mirar a través de nosotros."



Este expediente forma parte de un proyecto de ficción colaborativa desarrollado mediante diálogo entre autor e inteligencia artificial. Más información sobre el proceso →

sábado, 15 de agosto de 2026

ORGANISMOS DEL VACÍO


FRAGMENTO RECUPERADO 17-A-23 

LOS ORGANISMOS DEL VACÍO

Clasificación: OMEGA NEGRO 
Estado: Recuperado parcialmente de un servidor dañado. 
Acceso: Restringido. 
Investigador principal: Dr. Martín Echevarría 
Referencia: Fenómenos OVNI con características morfológicas potencialmente biológicas. 

Durante décadas, el principal error de la investigación ufológica fue asumir que los objetos observados eran vehículos. Naves. Máquinas. Artefactos construidos por una inteligencia. La pregunta parecía lógica, si algo se desplazaba por el cielo y realizaba maniobras que ningún avión conocido podía ejecutar, debía tratarse de una aeronave, una tecnología, un vehículo procedente de algún lugar...pero existe una posibilidad que la investigación convencional apenas ha considerado. 
Una posibilidad mucho más incómoda. ¿ y si nunca fueron vehículos? y¿qué ocurriría si el propio objeto fuese el organismo?

I. EL PROBLEMA DE LA FORMA

Una de las características más desconcertantes del fenómeno OVNI es su extraordinaria diversidad morfológica.
  • Esferas.
  • Discos. 
  • Triángulos.
  • Cilindros. 
  • Objetos luminosos.
  • Formas alargadas.
  • Estructuras aparentemente metálicas.


Y, ocasionalmente, algo que resulta mucho más difícil de describir... formas que recuerdan a organismos.      
No necesariamente porque tengan una apariencia reconociblemente animal, precisamente lo contrario. Porque poseen determinadas características que, trasldadas a un contexto biológico terrestre, interpretaríamos inmediatamente como tejidos, membranas, apéndices, superficies sensoriales o estructuras vivas.
La dificultad comienza cuando intentamos determinar qué significa eso, ¿estamos observando organismos?¿quizas máquinas que poseen propiedades semejantes a las de un organismo?, ¿fenómenos físicos que adquieren accidentalmente formas que nuestro cerebro reconoce como biológicas? o ¿simplemente estamos utilizando las palabras equivocadas?      
El Proyecto 17-A no ofrece una respuesta, unicamente conserva los casos.

II. COLORADO SPRINGS


15 de febrero de 2022. Cinco miembros del personal militar observaron un objeto sobre la zona de Colorado Springs, en las proximidades de Cheyenne Mountain.
La descripción resulta extraña incluso dentro de la casuística OVNI, el objeto tenía aproximadamente la forma de una judía o patata. Era blanco mate, o de un tono blanquecino opalescente. No presentaba alas, no presentaba rotores, no producía sonido.

Pero lo verdaderamente peculiar era su superficie, los testigos describieron una estructura formada por líneas, crestas o paneles que se intersectaban formando patrones poligonales.
Uno de los informes lo describió como una superficie semejante a escamas.
No era simplemente una esfera lisa, parecía tener una piel.
El objeto permaneció aparentemente inmóvil durante aproximadamente dos minutos. Después desapareció.

No se observó una aceleración.
No se observó un desplazamiento progresivo que permitiera concluir que se había alejado.
Simplemente dejó de estar allí.

La explicación posteriormente considerada por los investigadores fue un posible efecto de retrodispersión de la luz solar sobre nubes o nieve. La propia explicación fue considerada de baja confianza.
Pero para el Proyecto 17-A existe un detalle que merece conservarse independientemente de la conclusión final: la superficie.


Porque cuando un testigo describe un objeto tecnológico, habla de paneles, cuando describe un animal desconocido, habla de piel. Y cuando no sabe qué está mirando, puede utilizar cualquiera de las dos palabras.     

III. AL TAQADDUM


El segundo expediente presenta una imagen completamente diferente y precisamente por eso resulta más perturbador.

En octubre de 2017, un sensor infrarrojo instalado en un aerostato de protección cercano a la base aérea de Al Taqaddum, Irak, registró aproximadamente diecisiete minutos de vídeo de un objeto no identificado.

La imagen se convirtió posteriormente en uno de los registros OVNI más reconocibles de los últimos años. Una estructura redondeada, una especie de cúpula.Y debajo de ella, varias prolongaciones oscuras... tentáculos.      La comparación con una medusa fue inmediata.
No porque los investigadores hubieran demostrado que el objeto fuese una criatura, sino porque la geometría producía una analogía casi inevitable.

Una estructura superior, un cuerpo, polongaciones colgantes, una apariencia blanda.
Algo que, en lugar de parecer construido, parecía suspendido. AARO analizó posteriormente el vídeo y concluyó que probablemente se trataba de un conjunto de globos parcial o totalmente inflados, y que no presentaba características de rendimiento anómalas.
El expediente, por tanto, no demuestra la existencia de un organismo pero tampoco necesita hacerlo para resultar interesante.

Porque el caso introduce una pregunta que el Proyecto 17-A considera fundamental: ¿Por qué determinados fenómenos aéreos son descritos espontáneamente mediante analogías biológicas? 
  • Medusa.
  • Pulpo.
  • Organismo.
  • Tentáculos.
  • Piel.
  • Escamas. 
No son términos tecnológicos, son términos utilizados para describir vida.     


IV. EL ORBE MADRE


El expediente de 2023 introduce un elemento diferente.
Durante dos días de octubre, seis agentes federales, distribuidos en tres equipos de dos personas, observaron una serie de fenómenos luminosos cerca de un emplazamiento sensible del oeste de Estados Unidos. Uno de los fenómenos fue descrito como un gran orbe naranja.
En determinados momentos parecía aparecer durante apenas uno o dos segundos y liberar grupos de entre dos y cuatro objetos más pequeños de color rojo.



La denominación "Orbe Madre" no significa que los investigadores hayan demostrado una relación biológica, es simplemente la manera en que fue descrito el fenómeno.Y, sin embargo, el término resulta incómodamente apropiado.

Porque introduce una posibilidad que cambia completamente la lectura de la observación. Un objeto grande, varios objetos pequeños... aparición, separación, movimiento independiente y desaparición.      

Si fueran máquinas, hablaríamos de una nave nodriza y vehículos secundarios. Si fueran organismos, utilizaríamos otras palabras, pero no sabemos cuáles serían esas palabras.
AARO relacionó aproximadamente un 60 % de la actividad con bengalas infrarrojas y otros datos de radar y vuelo; una parte del comportamiento observado permaneció sin resolver, incluyendo el relato de un orbe que habría permanecido aparentemente estacionario sobre una cresta durante un periodo prolongado.

El caso continúa siendo especialmente interesante por una razón:  

la relación entre las formas no está establecida. 

No sabemos si existía realmente un "orbe madre", no sabemos si los objetos pequeños procedían de él, no sabemos si fueron varios fenómenos independientes.
Y, sobre todo, no sabemos qué significaría esa relación si fuese real.



V. TRES FORMAS

Colorado Springs, Al Taqaddum, Oeste de Estados Unidos. Tres acontecimientos, tres morfologías, tres contextos completamente diferentes.      

Uno parece cubierto de escamas.      
Otro recuerda a una medusa.      
Otro parece producir objetos menores.      

Sería sencillo unir los puntos... demasiado sencillo. Podríamos hablar de organismos jóvenes, adultos, reproductores. 
Podríamos construir una clasificación, podríamos inventar nombres, podríamos dibujar un árbol evolutivo, podríamos llenar páginas con ilustraciones. 
Y precisamente ahí estaría el error.
Porque estaríamos haciendo aquello que la investigación ufológica lleva décadas haciendo:  convertir la anomalía en una categoría antes de comprenderla.


VI. EL IMPULSO DE CLASIFICAR

Existe una necesidad profundamente humana de poner orden, cuando encontramos algo desconocido, lo nombramos. Cuando encontramos dos cosas desconocidas, las comparamos y cuando encontramos cien, construimos categorías. Después aparecen subcategorías, después familias, después especies y finalmente tenemos un sistema perfectamente ordenado para describir algo que seguimos sin comprender.

La ufología ha hecho esto repetidamente, cada nueva forma recibe un nombre, cada comportamiento se convierte en una característica, cada característica comienza a asociarse con una supuesta tecnología.  
Y poco a poco el cielo termina poblado por una colección imposible de máquinas.
Cientos de diseños, cientos de especies hipotéticas, cientos de civilizaciones, cientos de explicaciones.

Pero quizá la diversidad no esté necesariamente en el fenómeno. Quizá esté en nuestra descripción del fenómeno o quizá sí exista una diversidad real.     
No lo sabemos y ese desconocimiento es importante. 


VII. NO SON NECESARIAMENTE ORGANISMOS      

El Proyecto 17-A no establece que los OVNIS sean seres vivos. La hipótesis es más limitada. Y, precisamente por eso, resulta más difícil de descartar. 

Algunos fenómenos presentan características que, si fueran observadas en un organismo terrestre, interpretaríamos como biológicas, superficies que parecen membranas, patrones que recuerdan a escamas prolongaciones semejantes a tentáculos. cambios de luminosidad, geometrías aparentemente variables, comportamientos que parecen responder a estímulos, ausencia de mecanismos de propulsión reconocibles. Y, en determinados casos, una apariencia que resulta más próxima a un organismo suspendido que a una aeronave.

Eso no significa que sean organismos. Significa únicamente que la hipótesis biológica no debería descartarse únicamente porque contradice nuestra concepción habitual de lo que puede ser una aeronave.



VIII. EL OBJETO QUE PARECE RESPIRAR      

Las investigaciones internas del Proyecto 17-A incluyen registros en los que determinadas superficies parecen experimentar contracciones periódicas. No existe evidencia suficiente para determinar si se trata realmente de movimientos físicos, una variación térmica, un efecto atmosférico, una interferencia óptic, una distorsión del sensor o algo completamente diferente.


Pero el efecto se repite... contracción... expansión... contracción... expansión.
Un técnico comparó los registros con una curva respiratoria, la comparación fue eliminada del informe oficial.      

El técnico dejó una anotación:     
 "Si fuese una máquina, estaría funcionando."           
Debajo alguien escribió:       
"¿Y si estuviese respirando?"           


IX. LA HERIDA      

Existe otro patrón mucho menos frecuente. Algunos registros muestran alteraciones momentáneas en la estructura de determinados objetos después de exposiciones electromagnéticas.      
La superficie cambia, la luminosidad disminuye, la geometría parece deformarse.      Después recupera parcialmente su configuración original.

No existe evidencia suficiente para afirmar que se trate de una regeneración, pero la comparación apareció repetidamente en los informes internos. Cicatrización.      Una palabra que ningún analista debería utilizar para describir una aeronave.      
Y, sin embargo, fue utilizada.    


X. EL PROBLEMA DE LA INTENCIÓN     

La hipótesis biológica también introduce una pregunta incómoda. ¿Qué hace un organismo cuando encuentra algo desconocido?      
  • Lo observa.      
  • Lo evita.      
  • Lo investiga.      
  • Lo utiliza.     
  • Lo ignora.      
Los informes OVNIS contienen numerosos episodios en los que los objetos parecen permanecer próximos a los observadores sin realizar ninguna acción evidente. 
  • No atacan.      
  • No aterrizan.      
  • No establecen contacto.      
  • Simplemente permanecen.      
La interpretación humana tiende inmediatamente hacia la intención: nos están observando, pero incluso esa afirmación puede ser demasiado antropocéntrica. Un animal puede mirar, una célula puede responder a un estímulo, un organismo puede reaccionar ante una alteración ambiental sin poseer una intención comparable a la humana.      
Quizá ni siquiera estemos observando inteligencia, quizá estemos observando comportamiento.          


XI. UNA ECOLOGÍA QUE NO COMPRENDEMOS

La hipótesis más extrema del Proyecto 17-A no sostiene que existan extraterrestres visitando la Tierra. Sostiene algo mucho menos cómodo: podría existir una ecología que no hemos reconocido.      
No necesariamente una civilización, no necesariamente una sociedad, no necesariamente una especie.      
Una ecología, algo compuesto por entidades cuya relación con nuestro espacio, nuestra atmósfera y nuestras leyes físicas todavía desconocemos. Quizá algunas formas sean grandes, otras pequeñas, algunas sean sólidas, otras parcialmente energéticas.      
Quizá algunas permanezcan durante segundos, otras puedan permanecer durante horas o quizá todas esas diferencias sean ilusorias.
No tenemos información suficiente para saberlo.  



XII. EL ERROR DE DARLES UN NOMBRE 

Hay una última razón para evitar cualquier clasificación. Porque nombrar algo produce la sensación de haberlo comprendido.      
  • Orbe.      
  • Medusa.      
  • Pólipo.      
  • Entidad.      
  • Organismo.      
Son palabras útiles, pero peligrosas. El lenguaje transforma lo desconocido en algo familiar y lo familiar deja de producir miedo.      
Tal vez por eso los investigadores necesitan tanto clasificar. Porque resulta más fácil enfrentarse a una especie desconocida que enfrentarse a algo que no sabemos qué categoría ocupa. 
Y eso basta para formular una pregunta.      
No, ¿qué nave era? ni, ¿de qué planeta procedía? sino: ¿Qué estamos viendo cuando algo que parece un objeto comienza a comportarse como si estuviera vivo?

 ANOTACIÓN MANUSCRITA EN EL MARGEN


"Seguimos llamándolos objetos voladores no identificados."      

"El término es incorrecto."      

"No porque sepamos qué son."      

"Sino porque no sabemos siquiera si 'objeto' es la categoría adecuada."      

"Quizá sean máquinas."      

"Quizá sean organismos."      

"Quizá no sean ninguna de las dos cosas."      

"Lo único que tenemos son formas."      

"Formas que aparecen."      

"Formas que desaparecen."      

"Formas que a veces parecen respirar."      

"Y formas que, por alguna razón, parecen darse cuenta de que estamos mirando."  


Este expediente forma parte de un proyecto de ficción colaborativa desarrollado mediante diálogo entre autor e inteligencia artificial. Más información sobre el proceso →
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...