Translate

Buscar este blog

domingo, 6 de marzo de 2011

Yo, Cthulhu por Neil Gaiman (3ª Parte)

Articulo Anterior: Yo, Cthulhu (2ª Parte)



(Los Profesores Armitage y Wilmarth estan convencidos de que en este punto, no menos de tres páginas han desaparecido del manuscrito, citando el texto y su longitud. Yo estoy de acuerdo.)


Las estrellas cambiaron, Whateley.

Imagina tu cuerpo separado de tu cabeza, convirtiéndose en un montón de carne sobre un trozo de mármol helado, parpadeando y ahogándose. Así es como fue. La fiesta se había acabado.

Acabó con nosotros.

Por eso esperamos aquí abajo.

¿Terrible, eh?

En absoluto. No me asusta. Puedo esperar.

Estoy aquí sentado, muerto y soñando, mirando a los imperios de hormiguitas de los humanos alzarse y caer, construirse y derrumbarse.

Un día – quizá mañana, quizá en más mañanas de los que tu débil mente pueda concebir –las estrellas se alinearán en los cielos, y la hora de la destrucción habrá llegado: Surgiré de las profundidades y dominaré el mundo una vez más.

Disturbios y fiestas, comida sanguinolenta e inmundicia, tinieblas eternas y pesadillas y gritos de los muertos y de los no-muertos y el canto de los creyentes.

¿Y después?

Dejaré este plano, cuando este mundo sea un frío trozo de carbón orbitando alrededor de un sol sin luz. Volveré a mi sitio, donde la sangre gotea nocturnamente desde la cara de una luna que se abulta como el ojo de un marinero ahogado, y estivaré.

Entonces me aparearé, y al final sentiré un batir dentro de mí, y sentiré a mi pequeño comiendo y haciéndose camino hacia la luz.

Um.

¿Estás escribiendo todo esto, Whateley?

Perfecto.

Bien, eso es todo. El fin. Narración concluída.

¿Adivinas qué vamos a hacer ahora? Exacto.

Vamos a darle de comer al shoggoth.



© Neil Gaiman 1986 "I, Cthulhu" (Cuento Original)